El alto consumo energético que se produce en los hogares, unido a la creciente preocupación por el impacto que tiene el consumo sobre el medio ambiente, hace que cada vez cobren más importancia instalaciones y sistemas que nos ayuden a ahorrar energía en el hogar.

Según datos de la OCU, un 30% de la energía consumida en España pertenece a las familias, incluyendo el gasto energético de la vivienda. El reparto de este consumo energético en los hogares se distribuye principalmente entre:

  • Calefacción: 46%
  • Agua Caliente: 21%
  • Iluminación: 16%
  • Electrodomésticos:13%:
    • Frigoríficos: 18,9%
    • Televisiones: 7,5%
    • Lavadoras:7,3%
    • Stand-by:6,6%
    • Hornos: 5,1%
    • Ordenadores: 4,6%
    • Lavavajillas:3,7%
    • Congeladores: 3,7%
    • Secadoras: 2,1%
    • Otros equipamientos: 2,2%.
  • Cocina: 2%
  • Aire Acondicionado:1%

Lo cierto es que cada vez se consume más energía. Afortunadamente, podemos encontrar numerosos sistemas de ahorro energético en el hogar que nos ayudan a optimizar el comportamiento energético de la vivienda contribuyendo al ahorro energético.

Paneles solares

paneles solaresDesde el año 2006, con la entrada en vigor del código técnico de la edificación, es obligatorio la instalación de placas solares en edificios de obra nueva, suponiendo un importante ahorro en las viviendas. La instalación de paneles solares puede suponer un ahorro de de hasta un 70% en electricidad.

La tecnología de estos paneles solares evoluciona cada año, siendo cada vez más eficientes y produciendo más energía por el mismo coste. Debido a economías de escala, los paneles solares se hacen menos costosos según se usen y fabriquen más. A medida que ha aumentado la producción, los precios han continuado bajando y todas las previsiones indican que lo seguirán haciendo en los próximos años.

Para una vivienda unifamiliar que quiera conectar cocina de vitrocerámica, electrodomésticos y calentar agua, el precio de la instalación de paneles solares para el consumo de electrodomésticos y agua caliente, puede variar entre los 1.000€ y 6.000€. En el caso de los edificios, dependerá del número de viviendas.

Calentador solar de agua

calentador solarEste tipo de placas solares conectadas a tanques de almacenamiento de agua cada vez se instalan más en viviendas unifamiliares. Estas placas calientan el agua del tanque, y el calor que se produce se distribuye por la casa a través de un termosifón permitiendo usar el sistema como calefacción o consumo de agua caliente.

El coste dependerá de la capacidad calorífica y del uso. Podemos encontrar calentadores de agua solares por unos 200€ para piscinas pequeñas, o sistemas para calentar toda la vivienda por más de 2.000€.

Aerogeneradores

Los aerogeneradores utilizan la fuerza del viento para producir energía limpia. No requieren fuertes rachas de viento, funcionando incluso con vientos flojos de 1 m/s. Estos sistemas son ideales como complemento a las placas solares, especialmente en zonas con pocas horas de sol. Tienen un precio de entre los 5.000€ y 10.000€ según los kilowatios producidos.

Colectores de agua de lluvia

Se trata de una instalación muy barata para recoger el agua de la lluvia para usarla como riego de plantas, jardines y cisternas. Estas canalizaciones colocadas en el techo de la vivienda permiten dirigir el agua de la lluvia a contenedores de agua, desde donde puede ser bombeada a otras partes de la vivienda. Un sistema completo de recolección, filtro y bombeo suele costar unos 300€-400€.

Medidores de energía

termostatosDesde este 1 de enero de 2017, los edificios, empresas y casas con calefacción central están obligados a instalar contadores individuales de calor para adaptarse a la normativa europea, con el fin de individualizar el consumo de calefacción por cada vivienda, e incluso por cada radiador. De este modo es posible verificar qué sistemas de calefacción consumen más energía, y sobretodo, que cada vecino pague por la calefacción que consuma.

Aislamientos térmicos

Mediante un adecuado aislamiento térmico se consigue reducir las pérdidas o ganancias de energía de la vivienda, de manera que en verano se reduce el flujo de calor desde el exterior al interior y en invierno se evita perder el calor del interior hacia el exterior.

Hay muchos métodos para mejorar el aislamiento térmico de una vivienda, como por ejemplo:

  • ventanas aislantesPuertas y ventanas de carpintería con rotura de puente térmico, cuyos marcos quedan sellados y no dejar escapar el calor de la calefacción o el frío del aire acondicionado.
  • Ventanas con doble acristalamiento. Unas buenas ventanas aislantes pueden ahorrar hasta un 20% en energía. En el mercado podemos encontrar 2 sistemas:
    • dobles ventanas: básicamente es una ventana delante/detrás de la anterior para retener el calor en invierno o el aire acondicionado en verano. De este modo el consumo energético será menor.
    • ventanas de doble cristal: ventanas con dos hojas de cristal separadas por una cámara de aire deshidratado o incluso gas. Conocidas como ventanas climalit, son más eficientes que las anteriores, ya que producen un mejor aislamiento térmico y acústico. El coste suele rondar entre los 200€ y los 400€ por ventana, incluyendo la instalación.
  • Cajones de persiana con aislamiento térmico incluido y persianas con lamas con aislamiento en su interior.
  • Aislamiento térmico en cerramientos. Se trata de aislar la vivienda levantando otro muro interior o de planchas de yeso laminado, intercalando lana de roca o porexpan entre el muro y la pared. Muy eficiente en cuanto a reducción de consumo energético, pero más costoso que los anteriores.

Contadores de luz

A partir del año 2019 será obligatorio en todas las viviendas tener instalados los nuevos contadores de luz. Más que ahorro energético, estos contadores permiten recoger información sobre nuestra forma de consumir energía eléctrica: horarios, días, consumo. De este modo podemos subir o bajar la potencia contratada y adaptarnos a las horas valle donde las tarifas son más bajas.

El contador cuesta aproximadamente 100€, aunque las compañías eléctricas lo comercializan en régimen de alquiler por 1€/mes.

Electrodomésticos de bajo consumo

certificado energético en electrodomésticosLos electrodoméstico actuales vienen etiquetados con su certificado energético, que informa de su consumo de energía. Por ejemplo, para una lavadora, la etiqueta contiene letras de la A a la D, siendo la A+++ la mayor eficiencia energética pudiendo ahorrar hasta un 50% más que una F. Este etiquetado informa además de los litros de agua que consume al año, los kilowatios al año, el ruido en decibelios y la eficiencia del centrifugado.

Caso especial merecen los sistemas de calefacción y aire acondicionado antiguos, de alto consumo y bajo rendimiento energético. Se puede lograr un ahorro considerable en la factura de la luz sustituyendo calderas antiguas por calderas de condensación, calderas de biomasa o bomba de calor aire-agua. Los equipos de aire acondicionado tradicionales de split interior y una unidad exterior tienen un mayor consumo que los actuales sistemas de bomba de calor aire-aire de alta eficiencia o de bomba de calor inverter.

El propio sistema de distribución de calefacción y agua caliente también debe ser revisado. Además de aislar las tuberías, se puede instalar válvulas termostáticas en los radiadores, que ayudan a conseguir una instalación más eficiente a un precio muy bajo.

Sistemas domóticos

instalaciones domóticas para el ahorro de luzUno de los métodos más eficaces para reducir el gasto energético consiste en la instalación de sistemas domóticos que nos permitan ahorrar energía a través de un control total de la vivienda. La domótica consiste en un sistema de gestión integrada que controla el funcionamiento de los equipos e instalaciones de la vivienda con el objetivo de optimizar su funcionamiento.

Por ejemplo, podemos instalar enchufes inteligentes que puedan programarse permitiendo el encendido y apagado de la luz o de aparatos eléctricos, según nuestra rutina. De este modo sería posible programar que los aparatos eléctricos de una estancia se apaguen completamente incluso del modo “stand by”, o programar el encendido de determinados aparatos (lavadoras, calefacción) en las horas valles donde el precio de la energía será menor.

A un precio muy económico podemos instalar atenuadores de luz que permitan reducir la iluminación de las estancias según el uso que se le esté dando. No necesitaremos la misma luz en el salón para ver la televisión o para estudiar con libros.

Mediante sistemas de control de persianas y cortinas, en verano podríamos administrar la luz del sol a determinadas horas del día para reducir los costos de enfriamiento. Como complemento, un sistema domótico de control de la temperatura permite ajustar los sistemas de calefacción y enfriamiento en cualquier momento del día, logrando un ahorro de hasta el 16%.

Sistemas pasivos de ahorro energético

Se trata de elementos que evitan el excesivo calentamiento de la vivienda, especialmente protegiendo la fachada de la incidencia del sol en verano, como por ejemplo levantar voladizos o marquesinas, instalar toldos, persianas, techados. De igual modo, en invierno se puede conseguir un ahorro en calefacción con la instalación de cerramientos acristalados para terrazas o invernaderos exteriores.

Aunque no se suele dar mucha importancia, otro aspecto que interviene en el mecanismo de intercambio energético entre la vivienda y el exterior es el color de la fachada. Los colores claros en la fachada de la vivienda ayudan a reflejar la luz del sol y, por lo tanto, ayudan a repeler el calor.

 

Si estás pensando en realizar una reforma en tu vivienda o crees que tu factura es demasiado alta, puedes plantearte la instalación de alguno de estos sistemas de ahorro energético, que además de ayudarte a reducir el consumo de luz, revalorizarán tu vivienda. Puedes consultar con los expertos inmobiliarios de Ampervillas para asesorarte sobre qué sistemas puedes instalar en tu vivienda.