Después de comprar una casa de segunda mano, es muy habitual realizar algunas pequeñas reformas para adaptarlas al gusto del comprador. No solo se trata de cambiar el estilo o diseño de la casa, sino también de renovar instalaciones y modificar la distribución de las estancias.

Las reformas más comunes después de comprar la casa, inaplazables en muchos casos, son:

Humedades

Uno de los principales defectos estructurales que puede tener la vivienda son las humedades. Si en una pared ha aparecido una mancha de humedad, además de ser un problema estético, puede esconder un grave problema que puede afectar a la estructura de la vivienda, como desprendimientos, grietas o proliferación de hongos.

Las causas más habituales de humedad en las paredes de una vivienda son:

  • condensación, causada por la diferencia de temperaturas entre el exterior y el interior de la vivienda.
  • capilaridad, causada por la porosidad de los materiales de construcción, donde el agua, especialmente de la lluvia, asciende desde el suelo.
  • filtración, causada por la penetración directa del agua en el interior de la vivienda a través de paredes y muros.

Actuar rápidamente para solucionar el problema de humedades es clave para que el coste de la reforma no sea muy grande. En muchos casos la solución pasa por mejorar el aislamiento de la vivienda, cambiando puertas y ventanas, colocando materiales impermeabilizables o en el peor de los casos, levantando de nuevo la estructura afectada.

Aislamiento térmico y acústico

revestimiento de una pared

Un aislante térmico/acústico permite ahorrar en consumo energético, reducir ruidos y evitar humedades.

Una reforma integral de la vivienda es una buena oportunidad para reforzar el aislamiento térmico y acústico. Aislar térmicamente la casa te ayudará a mantener una temperatura adecuada en su interior, tanto en verano como en invierno. Además de ganar en bienestar, un buen aislamiento térmico reducirá el consumo energético en un 25%-30%. Tal vez sea el momento de cambiar las ventanas y puertas, y emplear materiales aislantes en revestimientos y paredes, como poliestireno expandido o extruido, lana de roca o vidrio o espuma de poliuretano.

Y si el problema viene causado por el exceso de ruidos, especialmente en el centro de grandes ciudades, es posible resolver este problema instalando materiales en techos y paredes para insonorizar la vivienda, como lana mineral, poliestireno expandido o placas de fibras.

Electrodomésticos

En muchos casos, en la compra de una vivienda de segunda mano, nos la entregan con algunos electrodomésticos, como una lavadora, un horno, un frigorífico, radiadores o aire acondicionado. Aunque estos electrodomésticos siguen funcionando, probablemente sean muy antiguos, desfasados y con un alto consumo energético.

Valora si es el momento de sustituir estos electrodomésticos por modelos más eficientes energéticamente, consiguiendo un ahorro en la factura de la luz. Todos los aparatos eléctricos actuales vienen con una etiqueta donde se muestra su clasificación energética, desde la clase A (muy bajo consumo) hasta clase D (alto consumo). Además del ahorro, los electrodoméstico de bajo consumo son más eficientes y tienen un mayor ciclo de vida, por lo que cambiar los electrodomésticos de tu casa de segunda mano será un acierto.

Muebles

Si has comprado una vivienda de segunda mano amueblada, lo más probable es que la mayoría de los muebles los tengas que cambiar. Mesas con las patas cojas, sillas con el respaldo roto, muebles muy envejecidos, sofás hundidos, colchones que no te dejan dormir, etc. Valora qué muebles quieres cambiar y qué muebles deseas conservar, tanto para su uso habitual como para amueblar una estancia que no vayas a usar demasiado (sótano, dormitorio extra, etc.)

Existen numerosas empresas que se encargarán de recogerte gratuitamente los muebles que ya no necesites. Incluso, si tienes algún mueble que aún puede tener uso pero que no te interesa porque no casa con el estilo de tu nueva casa, puedes venderlo en tiendas de segunda mano, rastros o incluso en anticuarios.

Decoración

Muchas casas de segunda mano vienen acompañadas de una decoración anticuada, desde paredes revestidas con papel decorativo, muebles de obra, suelos pasados de moda, paredes con gotelé, etc. Si no encaja con el estilo que le quieres dar a tu nueva casa, o incluso perjudican al espacio y distribución de las habitaciones, puedes aprovechar una reforma en tu casa para darle un giro a su diseño y decoración.

Con un buen aprovechamiento de los espacios, la iluminación y luz natural y una decoración adecuada, puedes conseguir una casa que refleje tu estilo, más espaciosa y cómoda.

Baños

reforma en el baño

Cambiar la bañera por un plato de ducha con una mampara transparente permiten ganar mucho espacio en el baño

Los baños de una vivienda son de las estancias que más se desgastan con el paso del tiempo. Duchas, inodoros y lavabos anticuados, azulejos pasados de moda, manchas que revelan la presencia de hongos, muebles desgastados, suelos hinchados por la filtración de agua, son algunos signos de que el baño necesita una reforma.

Además del factor estético, puedes aprovechar la reforma para diseñar un baño funcional. Muchas veces un tamaño pequeño del baño nos obliga a instalar soluciones que optimicen el espacio, como inodoros “flotantes”, lavabos reducidos, platos de ducha a medida o soluciones de almacenamiento que aprovechen cualquier rincón. Valora si deseas conservar la bañera o instalar un práctico plato de ducha con mampara. También puedes aprovechar la reforma para instalar inodoros y grifos que optimicen el uso del agua.

Cocina

Igual que sucede con los baños, la cocina de una vivienda de segunda mano también suele notar el paso del tiempo. Azulejos con manchas, muebles rotos, cajones que no abren, estanterías que no aprovechan el espacio, electrodomésticos poco eficientes, grifos que gotean, etc.

Una reforma en la cocina, para dejarla bonita, acogedora y con un aire nuevo, te hará la vida mucho más cómoda.

Pintura

A la hora de realizar una reforma en una casa de segunda mano, la pintura es una de las soluciones más comunes. Manchas, humedades o desconchones tiene fácil solución con una mano de pintura.

Hoy día existe una extensa gama de tipos de pintura, desde pinturas al temple, pinturas pláticas, pinturas de silicato, revestimientos de estuco, papel vinílico, tratamientos anti-humedad. También debes de tener en cuenta el exterior de la vivienda, castigada por el sol o la lluvia.

Además, una reforma es una buena ocasión para eliminar el gotelé de una pared, dar un nuevo aire a una estancia con pinturas de colores vivos, o emplear una pintura decorativa para darle un toque original a una pared.

Suelos

cambiar el sueño de la vivienda

Tenemos una gran variedad de suelos entre las que elegir, con acabados de todo tipo

Cambiar el suelo de la casa es una de las reformas que más habituales a la hora de renovar una vivienda de segunda mano. Suelos que se abomban o que se hunden, piezas que se mueven, materiales o acabados pasados de moda, etc.

Actualmente hay una enorme variedad en el mercado entre las que elegir, como suelos cerámicos, ideales para cocinas y baños ya que son limpios y fáciles de mantener, suelos porcelánicos, perfectos para las duchas por su baja absorción de agua y humedad, o zonas de exterior como terrazas, suelos rectificados que permiten ser colocados sin juntas, dando la impresión de suelos continuos, suelos de mármol, con acabados elegantes y que perduran en el tiempo, suelos de madera, idóneos para zonas como dormitorios, o suelos laminados, muy de moda por su gran variedad de acabados.

Instalación eléctrica

renovar la instalación eléctrica

Renovar la instalación eléctrica permite ahorrar en consumo energético y tener una vivienda mucho más segura

¿Vives en una casa tan antigua que no recuerdas cuándo se instaló la electricidad? Una de las intervenciones más importantes en la reforma de una vivienda es la instalación eléctrica. Tanto por motivos de seguridad como de eficiencia, es fundamental revisar la instalación al comprar una vivienda de segunda mano.

Desde el cuadro de distribución, los puntos de luz de la casa, las tomas y enchufes y el cableado, deben ser revisados por profesionales. Especial atención en cocina y baño, donde es más habitual la humedad o la presencia de electrodomésticos de mayor consumo como el frigorífico, horno o lavadora.

Después de la reforma es interesante estudiar la potencia óptima que necesitas contratar, que depederá de la superficie de la vivienda, de los electrodomésticos de que disponga, del tipo de calefacción y aire acondicionado.