El otoño es un periodo perfecto para comenzar nuevos retos y realizar cambios en nuestras vidas. Hacer una reforma en la casa permitirá renovar la vivienda y aumentar su valor, elevando hasta un 30% el precio del alquiler y un 20% el precio de venta.

La vuelta de las vacaciones es una de las mejores épocas para comenzar una reforma en la casa. Los días aún son largos y hace buen tiempo. Además, por lo general en verano muchos proveedores de materiales y empresas de construcción cierran sus puertas por vacaciones, por lo que a la vuelta del verano es más sencillo tener disponibilidad para ejecutar obras.

Es importante calcular el tiempo de ejecución de la obra, que dependerá de las dimensiones y complejidad de la obra, y la disponibilidad de materiales y mano de obra. Generalmente la reforma de un baño suele durar de 7 a 10 días, y una cocina alrededor de 4 semanas. Consulta sin compromiso con el servicio de construcciones y reformas de Ampervillas para realizar tu próxima reforma en Altea.

¿Qué reformas son las más demandadas?

Entre las obras de reformas imprescindibles y más habituales en una casa, las estrellas son la reforma de los baños y la renovación de la cocina. También hay pequeñas obras de mejora que modernizan notablemente la casa y aumentan su valor, como el cambio de puertas y ventanas, pintar paredes, cambiar armarios o tirar tabiques innecesarios.

1. Reformar la cocina

cocina moderna

Las cocinas actuales buscan diseños funcionales y amplios.

La cocina es el corazón de toda casa. Es una de las estancias donde más tiempo se pasa, tradicionalmente lugar de de convivencia familiar. Además, es una de las estancias que más revalorizan la casa después de su reforma. Actualmente, las líneas minimalistas se imponen en el diseño de cocinas, buscando un espacio multifuncional y amplio compartiendo sala de estar, comedor y cocina.

Luminosidad natural, revestimientos de gran formato con texturas y colores alegres, encimaras lacadas y resistentes, frentes de armarios en alto brillo y sin tiradores o amplios organizadores y almacenajes extraíbles, son protagonistas de las cocinas modernas. Los electrodomésticos deberían ir acordes con el conjunto, o incluso panelados para que no estén a la vista, y buscando además un compromiso de eficiencia energética para rebajar el consumo eléctrico.

2. Renovar los baños

Otra de las estancias que más valor aportarán a la casa después de una reforma son los baños. Los aseos y baños actuales han pasado a ser un sitio de refugio y relax para liberar las tensiones del día, por lo que hoy día se buscan espacios con estilo, cómodos funcionales y relajantes.

Revisa los grifos, lavabos, baldosas y sanitarios. Los elementos que más se utilizan en la actualidad son la madera, el cristal, baldosas pequeñas de terrazo o mármol, tanto en el suelo como para revestir la pared o azulejos con patrones creativos. Presta atención a los accesorios y adornos, pero especialmente a lavabos, grifos, duchas y bañeras, que tengan un estilo moderno y funcional. Otro aspecto importante a cuidar es la iluminación, a ser posible natural, o que se pueda ambientar según la ocasión.

3. Cambiar puertas y ventanas

Las puertas de interior actuales, de maderas como wengué, cebrano, haya, nogal, cerezo, roble o pino, y con bonitos acabados, dan un toque renovado a la casa. Pero si no quieres hacer una gran inversión, echar una mano de pintura o cambiar los pomos le darán un nuevo estilo a las estancias.

La puerta de entrada a la casa es la carta de presentación de tu vivienda. Si quieres hacer una buena inversión económica, que aporte confort y sensación de protección, no dudes en poner una buena puerta de seguridad.

Las ventanas aislantes aportan mucho confort y consiguen mantener una ambiente fresco en el interior de nuestra casa, ahorrando hasta un 90% de energía. Actualmente se están sustituyendo las antiguas ventanas de aluminio por PVC, que consiguen un mayor aislamiento térmico y acústico. Con unos buenos cristales Climalite de doble acristalamiento y cámara de aire, se logra revalorizar mucho el valor de la vivienda. Además, actualmente muchas comunidades autónomas ofrecen ayudas para rehabilitar las casas ya edificadas con estos sistemas.

4. Eliminar paredes innecesarias

En muchos casos, las casas antiguas tienen una distribución muy poco acorde con las nuevas tendencias. Pasillos muy largos, estancias sin ventanas y oscuras, rincones poco aprovechados, que con una sencilla reforma podemos hacer la casa más diáfana y con más luz natural, creando estancias mayores llenas de posibilidades.

Las estancias grandes y luminosas son muy atractivas para posibles compradores, que generalmente prefieren más espacio y luz en los dormitorios, salón, cocina y baños que tener un gran número de estancias. Es fundamental que antes de realizar una obra que implique tirar paredes o tabiques, consultes con un técnico para que pueda valorar la idoneidad de la obra sin que afecte a la estructura de la casa.

5. Rehabilitar armarios empotrados

Una reforma sencilla en la casa consiste en renovar los armarios empotrados, que muchas veces no aprovechan toda la totalidad de la pared. Simplemente con tirar las aletas de los armarios para colocar unas puertas correderas más amplias ganarás mucho espacio en el armario.

Las distribuciones de armarios actuales disponen de sistemas que aprovechan muy bien el espacio, como pantaloneras y zapateros extraíbles, cajoneras con cierre amortiguado, barras de ropa o altillos accesibles. Y si el dormitorio usa como armario un mueble que ocupa mucho espacio, puedes aprovechar para diseñar un buen armario empotrado que aproveche mejor ese espacio.

6. Pintar paredes

pintar paredes

Pintar las paredes da un cambio de aspecto a la casa por muy poco dinero.

Una de las “reformas low-cost” más habituales y que dan un mayor cambio a la casa es dar una mano de pintura a aquellas estancias que más lo requieren.

Antes de comenzar a pintar cualquier pared, es necesario prepararla y quitar impurezas, tapar grietas, reparar agujeros y comprobar si hay humedades. Una buena imprimación es fundamental para aplicar correctamente la pintura. A la hora de elegir los colores, debemos crear un ambiente fresco o cálido, moderno y acogedor, que refleje nuestro estilo de vida y le darán personalidad a la estancia.

Los tonos neutros (gris, beige, tostado, blanco roto….) nos ayudan a conseguir un ambiente de elegancia, sereno, tranquilo y agradable. Los tonos blancos nos transmite sensaciones de luminosidad, frescor, limpieza o amplitud. Los colores pasteles y suaves crean ambientes acogedores y muy luminosos. Los colores turquesas y rosas son colores muy vistosos y alegres. Los colores amarillos, verdes, azules y naranjas crean espacios vivos y creativos. Los colores rojos son divertidos, atrevidos y apasionados.

7. Revisar la instalación eléctrica y tuberías

Si la casa tiene más de 30 años, la instalación eléctrica pueden ser causa de cortocircuitos y apagones, además de que pueden poner en riesgo nuestra seguridad y no están adaptadas a los nuevos criterios de eficiencia energética. Si la casa es muy antigua, es posible que no tenga ni toma de tierra, por lo que es obligatorio por ley su completa sustitución. Una buena instalación eléctrica, que tenga en cuenta los diferentes requisitos de consumo eléctrico en cada aparato eléctrico en cada estancia te evitará muchos problemas y revalorizará la vivienda.

También es recomendable revisar las tuberías y desagües de la casa, especialmente en viviendas antiguas. Revisa su estado y repara las averías que sean necesarias. Algunas casas viejas incluso puede que no estén conectadas al alcantarillado público y que desagüen a una fosa séptica. Esto ocurre con frecuencia cuando la zona donde se ubica la casa fue urbanizada a posteriori de constituir la vivienda.