Cuando una persona decide comprar una casa, generalmente piensa en la ubicación, el precio y las condiciones de la vivienda. Sin embargo, hay un aspecto crucial que a menudo pasa desapercibido: las deudas pendientes asociadas a la casa. Estas pueden convertirse en un dolor de cabeza para el nuevo comprador si no se identifican y resuelven antes de la compra.

En este artículo exploraremos los tipos de deudas que una casa puede tener y cómo afectan a los futuros propietarios.

Tipos de deudas pendientes en una casa

Hipotecas impagadas

Es común que una propiedad haya sido adquirida previamente a través de un préstamo hipotecario. Si la hipoteca no se ha saldado en su totalidad, la vivienda permanece como garantía del banco. Al adquirir una casa con una hipoteca activa, el comprador podría asumir esta deuda si no se negocia su liquidación o traspaso.

Deudas tributarias (impuestos inmobiliarios)

Los propietarios de viviendas están obligados a pagar impuestos sobre la propiedad, como el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) o la tasa de basuras. Si estos impuestos no se han pagado, la deuda se transfiere junto con la casa al nuevo dueño.

Cargos por suministros

Las facturas impagadas de servicios como agua, electricidad, gas o internet pueden acumularse en la cuenta de la propiedad. Dependiendo de cada caso, estas deudas pueden seguir vinculadas al inmueble y no al usuario anterior.

Cuotas de mantenimiento en comunidades de propietarios

En propiedades de propietarios se suelen pagar cuotas y derramas para el mantenimiento de áreas comunes. Si el dueño anterior dejó de pagar estas cuotas, la asociación de vecinos o el administrador puede exigir el pago de las deudas antes de autorizar la venta o incluso después, si el comprador no verificó la situación financiera.

Deudas judiciales o embargos

Algunas propiedades pueden estar sujetas a gravámenes o embargos debido a deudas personales del propietario anterior, como préstamos no hipotecarios o disputas legales. Esto puede bloquear la operación de compraventa hasta que se resuelva la deuda.

¿Cómo afectan estas deudas al nuevo comprador?

Actualmente, ninguna ley impide la posibilidad de vender una vivienda con deudas, por lo que puede ser una situación que se presente durante el proceso de compraventa de la casa.

Si se compra una casa con deudas pendientes, esto es lo que podría ocurrir:

  • Riesgo financiero adicional: Si el comprador no detecta las deudas antes de firmar el contrato, puede terminar asumiendo una carga financiera significativa, reduciendo su capacidad para invertir en mejoras o pagar su propia hipoteca.
  • Dificultades legales: Algunas deudas, como los impuestos o embargos, pueden impedir que el nuevo propietario registre la propiedad a su nombre, lo que puede complicar la compraventa. Estas deudas tributarias recaen subsidariamente sobre el nuevo comprador, de acuerdo con el artículo 79.1 de la Ley General Tributaria.
  • Servicios interrumpidos: Las deudas de servicios pueden generar cortes en el suministro, afectando la habitabilidad de la vivienda hasta que se salden. Generalmente el nuevo propietario no tiene la obligación de abonar estas deudas de proveedores, ya que este tipo de cargas recaen sobre los titulares, no sobre las viviendas. Pero sí que puede ser un problema a la hora de hacer un nuevo contrato con el proveedor.
  • Conflictos con terceros: Asociaciones de vecinos o incluso acreedores del propietario anterior pueden perseguir al nuevo dueño para reclamar deudas asociadas al inmueble. La Ley de Propiedad Horizontal (LPH) indica en su artículo 9 que el nuevo propietario tiene la Bibliotecaobligación de abonar las cargas pendientes del año actual e incluso la de hasta 3 años anteriores.

Cómo evitar problemas con deudas pendientes

Puedes evitar encontrarte ante esta situación si solicitas la documentación correspondiente. Puedes hacer varios trámites antes de formalizar la compraventa y saber si la casa está libre de deudas:

Solicitar una nota simple en el Registro de la Propiedad

Este documento es muy sencillo de obtener, y permite comprobar si la vivienda tiene una hipoteca pendiente u otro tipo de cargas vigentes.

Revisar los documentos fiscales y de servicios

Solicita al vendedor los comprobantes de pago de impuestos, servicios, suministros y cuotas de la comunidad de vecinos. Confirma con la comunidad y el Ayuntamiento si no existan deudas pendientes.

Incluir cláusulas en el contrato de compra

Asegúrate de que el contrato de compraventa estipule que la propiedad se entrega libre de deudas y gravámenes. Esto protege al comprador en caso de que surjan problemas después de la adquisición.

Responsabilidad si compramos una casa con deudas pendientes

La mayoría de cargas y deudas de la vivienda pasan a ser responsabilidad del comprador. Por ello, al comprar una casa que tiene cargas pendientes, lo habitual es hablar con el vendedor para que se comprometa por escrito a liquidarlas al firmar la compraventa de la vivienda. Para evitar sorpresas desagradables, es fundamental realizar una investigación exhaustiva antes de la compra y contar con asesoramiento profesional adecuada.

En Ampervillas contamos con un excelente equipo de abogados y asesores inmobiliarios que te ayudarán en todo este proceso. Una inversión en precauciones puede ahorrarte dolores de cabeza y garantizar que la casa que adquieres sea realmente un hogar seguro.

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